La llegada del clima más cálido y la reanudación de las actividades de movilidad eléctrica a menudo ponen de relieve un problema común: las baterías de litio que no se han utilizado durante un período prolongado, como después de unas vacaciones, pueden dejar de cargarse. Ante esta situación la primera reacción suele ser concluir que la batería está defectuosa. Sin embargo, antes de llegar a esta conclusión, es importante seguir un enfoque metódico para identificar la causa del problema e intentar resolverlo.
Le explicaremos los posibles síntomas y las posibles soluciones para estas baterías rebeldes.