El auge de la Inteligencia Artificial (IA) ha revolucionado el acceso a la información, ofreciendo vastas bases de datos en las que se pueden realizar búsquedas para orientar nuestra investigación. Sería contraproducente denigrarla, porque la IA es una herramienta poderosa. Sin embargo, tiene claras limitaciones, sobre todo en áreas técnicas avanzadas como las baterías de litio.