Desde 2012, el logotipo “Híbrido” se ha hecho omnipresente en nuestras carreteras. Sin embargo, tras este término se esconde una compleja realidad técnica que muchos usuarios están descubriendo a su costa: la fragilidad de la batería secundaria.
Desde 2012, el logotipo “Híbrido” se ha hecho omnipresente en nuestras carreteras. Sin embargo, tras este término se esconde una compleja realidad técnica que muchos usuarios están descubriendo a su costa: la fragilidad de la batería secundaria.
Aunque estas baterías se consideran “secundarias” en términos de potencia pura, son prioritarias en la gestión electrónica global del vehículo. Como dice el refrán, “el diablo está en los detalles”, y este componente es un detalle importante.
Con una vida media de entre 4 y 10 años, estas baterías equiparán la mayoría de los vehículos producidos entre 2015 y 2025. Esto explica la actual explosión de la demanda de reparaciones, que hace de este sector un negocio en rápido crecimiento.
Para visualizar este componente, imagina una batería de bicicleta eléctrica: tiene aproximadamente el tamaño del equipo de tu coche.
El mantenimiento de estos sistemas presenta diversos retos:
Manipular y reacondicionar estos equipos requiere conocimientos técnicos avanzados y protocolos de seguridad rigurosos.
Por eso nuestro servicio está dirigido exclusivamente a los talleres de automóviles. Apoyamos a los profesionales durante todo el proceso de intervención. Por razones de seguridad y conformidad técnica, no atendemos solicitudes directas de particulares.